jueves, diciembre 31, 2009

Biografía de Radovan Karadzić



Radovan era un yugoslavo, nació dentro de los límites geográficos del reciente Estado fundado por Tito, ese Austro-Húngaro perteneciente a la minoría croata. Durante la Guerra, su padre había luchado contra los nazis por convicciones nacionalistas pan-eslavas y contra los comunistas por que era un monárquico. Su familia era de Montenegro y apoyaban al Rey de los Serbios, Croatas y Eslovenos, ese rey que huyó a Londres cobardemente cuando los croatas, eslovenos y musulmanes del Reino abrieron las puertas a la invasión del Eje. El padre de Radovan era un četnic, y la errática política de estos durante la Segunda Guerra Mundial fue castigada tras el triunfo del Ejército Rojo Yugoslavo sobre el fascismo. Los četnic quedaron como aquel grupo que atacaba a ustachás y partisanos por igual, y claro el Padre de Radovan fue encarcelado tras la contienda.

Yugoslavia era una realidad, Tito soñó con un país donde los eslavos del Sur fueran iguales en derechos. Y con impedimentos lo logró, con la beligerancia en frente de la URSS y de EEUU. Radovan fue a Sarajevo, quizá la ciudad más "yugoslava", en la que convivían serbios, croatas, macedonios, eslovenos, judíos, gitanos, húngaros y todas las minorías del Estado. Las aspiraciones racistas de eslovenos y croatas habían cesado y los serbios fueron obligados a perdonar. Territorios serbios fueron repartidos entre los diferentes estados de la federación para crear una federación donde no hubiese una clara preponderancia serbia más allá de la obvia de ser el grupo poblacional mayoritario. De hecho, el resto de grupos, minoritarios todos, estaban sobrerrepresentados en lo que se consideraba un acto de "normalización" y estabilidad.

En este ambiente creció Radovan y años después tuvo que ver como todo se rompía. La transición yugoslava no finalizó bien, no se juzgó debidamente los crímenes de los pro-fascistas eslovenos y croatas. Se olvidó la colaboración de los serbios y croatas de religión musulmana (reconocidos como bosniacos por la constitución federativa Yugoslava) con el exterminio de gitanos y judíos en bosnia por parte de las tropas croatas. No se hizo sangre con el genocidio de un pueblo que perdió el 20% de su población. Los croatas y eslovenos antifascistas fueron marginados, acusados de venderse a "La Gran Serbia". Estos olvidos crearon el germen donde bebieron Gotovina, Tudjman, y tantos otros.

Hay una cosa cierta: Más de un millón y medio de serbios de Bosnia salvaron su vida gracias a las intervenciones de Karadžić y Mladić. No quiere decir que todos hubieran muerto, pero si muchos, y la gran mayoría habrían tenido que exiliarse de su tierra. ¿Exagerado? No.

Ya pasó con Krajina, donde no existió un Karadžić. La ONU protegía la región, pero cuando Gotovina y sus neo-Ustachás avanzaron, la ONU desapareció ymás de 200.000 serbios fueron obligados a abandonar sus hogares y decenas de miles fueron asesinados en la mayor operación de limpieza étnica acometida durante las llamadas "Guerras Yugoslavas". El 5 de Agosto, día en que finalizó la operación de genocidio, se considera fiesta nacional en Croacia, y nadie es juzgado por ello. Gotovina, al parecer, no recibía órdenes.

Es triste pensar que se necesita de gente sin escrúpulos e insensibilizada para hacer la Guerra de autodefensa cuando eres violentado por fuerzas asesinas como las Gotovina. Karadžić sí daba órdenes a los serbios llenos de venganza por lo que les estaba pasando, Gotovina en cambio no las recibía ¿verdad?. Los líderes musulmanes, croatas y eslovenos viven en sus poltronas con el dinero que reciben de "La comunidad internacional", por no comentar a los terroristas islámicos albaneses que ven como su narcoestado financiado por los EE.UU. aumenta su poder e impunidad.

En Serbia celebran esta detención, pues en el nombre de Serbia se pudieron haber cometido crímenes que pusieron al ejército irregular de autodefensa paramilitar de los serbios de Bosnia al nivel del ejército croata, incluso al musulmán, y Karadžić pareció instigar este asilvestramiento de los suyos. No vale pensar que el genocidio que estaban sufriendo los serbios podría justificar el ataque a poblaciones civiles (si es que existieron) y por ello se debe juzgar al que era responsable en aquel momento. Pero se debe hacer con garantías, con las garantías que la democracia del pueblo serbio demuestra siempre, y no entregarlo a un "tribunal" internacional que hace juicios sumarísimos con condenas capitales. Una justicia a la que no se someten sus patrocinadores (EE.UU), una justicia que no persigue a los grandes criminales de Guerra provocadores de conflictos y que sí persigue a pequeños dirigentes que toman decisiones desacertadas en momentos críticos ahogados por la desesperación y la venganza que genera ver a los suyos morir ante la impasividad internacional.

Solana, Tudjman, Bush, Aznar, Blair, Schröeder, Chirac... Serbia seguirá procesando a aquellos individuos acosados de haber cometido crímenes. Croacia, Eslovenia, Albania y la autoridad musulmana de la Federación Bosnia nunca han entregado a nadie. Son capturados por fuerzas de otros países cuando estos pasean su fascismo por el mundo, como Gotovina, detenido en las Islas Canarias (África)